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segundamano
Recuerdo haber visto hace tiempo un documental sobre las mafias que manejaban el mercado de la ropa de segundamano en España. Fardos y fardos de ropa donadas por gente inocente con la intención de vestir a algún mendigo, vendidos y revendidos en un largo camino que generalmente acababa en Marruecos. Sin embargo, ahora me consta que esa no era la etapa final, sino Japón.

En las zonas de Harajuku y Shimokitazawa se concentra probablemente el mayor número de tiendas de ropa de segundamano del mundo. Hay desde pequeñas tiendas, a grandes hipermercados de la ropa de ocasión que ocupan hasta dos plantas de modernos edificios. Entre sus clientes, no hay pobres vagabundos o jóvenes tirados, sino modelos, gente famosa y no tan famosa, que busca y rebusca entre ropa perfectamente ordenada la prenda más kawai, o la que marcará tendencias la próxima temporada. Quizás la calidad no sea perfecta, pero es mucho más barato que comprarlo nuevo.
Pero el mercado de segundamano abarca más que ropa. Muchos domingos en el parque de Yoyogi y Ueno, es frecuente ver mercadillos de segundamano (flea market, aunque muchos japoneses piensan que es free market) en donde puedes encontrar desde montañas de corbatas, cámaras de fotos, libros y revistas antiguas, o unas míticas converse de los 80. Muchos de los vendedores son personas normales que están "redecorando" su vida, haciendo limpieza de todos sus objetos acumulados por el paso del tiempo. Otros son profesionales que han visto las posibilidades de negocio de este mercado que en la sombra mueve millones de yenes.

Es un secreto a voces. Gracias a yahoo auctions, el servicio de subastas online, mucha gente ha encontrado una forma de vivir. Verdaderos profesionales peinan la web día y noche, al tanto de los precios y los objetos. Compran para luego revender, sacándose un pico que para muchos es su único sustento. No necesitan ni salir de casa y pasar frío en un puestecillo en la calle. Con dos cliks, reciben el paquete en casa, y cuando lo revenden sólo tienen que aprovechar uno de los viajes al konbini (tienda 24h), para desde allí reenviarlo al nuevo comprador.
Aunque también hay gente que se sirve de la venta online para dar salida a objetos comprometidos. Recuerdo que cuando compré mi Canon AE-1P por yahoo auctions, me sorprendí de lo barata que estaba la cámara, y de las pocas explicaciones que daba el vendedor. Simplemente decía que la cámara se veía bien, pero que no sabía si funcionaba porque no la había probado. Con la mosca detrás de la oreja investigué que más cosas vendía, y para mi sorpresa, me encontré que el vendedor en cuestión poseía una colección de partes de coche, con la que se podía montar un taller mecánico. No es por pensar mal, pero se me ocurrió que quizás el vendedor robaba coches que desguazaba para venderlos por piezas en internet, y que en uno de ellos encontró la cámara de fotos. Sólo así se explica su desconocimiento de la fotografía, y que vendiese una cámara así a un precio irrisorio.
Una verdadera ganga para mí.
FOTOS: El pasado domingo en Yoyogi

El fenomeno "rastrillo" parece ser inherente a la raza humana. La verdad es que todo lo que cuentas me es familiar, no por haber hecho rastrillos, sino por lo de conseguir gangas porque su vendedor se ha hecho con el producto de una manera poco licita. Eso me recuerda cuando mi tio compro dos pistolas de epoca como falsificacion, resultando luego ser autenticas con lo que valian tres veces mas de lo que pago, en fin, cosas que pasan xD
Publicado por: Jose A | Febrero 15, 2005 11:51 PM