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eureka
Un pequeño café en Aoyama, con el más que apropiado nombre "Immigrants cafe", fue el lugar donde me reencontré con esas mágicas noches de buenas conversaciones, buena música en directo, buena comida y en definitiva buenas vibraciones.
Un amigo fotógrafo me invitó al pequeño concierto de un grupo en sus comienzos. Ya llevan dos maquetas publicadas, tras curtirse como la mayoría de grupos japoneses en la calle, y en bizarras salas de conciertos. Bajo el nombre de "Eureka", dos guitarras acústicas (el batería no pudo venir o quizás no cabía en el escenario) y una mélodica voz femenina que canta en algo que podría sonar a inglés (como Sigur Ros), aunque de vez en cuando se arranca también en japonés. Su estilo tiene reminiscencias de Bjork, con melodías inglesas tipo Coldplay y Travis, aunque para el público japonés, la cantante tiene una voz y un físico clavados a UA, famosa cantante japonesa ajena a los vaivenes del J-pop.
El pequeño y escondido local era un hervidero de gente con inclinaciones artísticas. A quién preguntases, seguro que tenía algún anhelo de dedicarse al arte. Conocí a mucha gente: fotógrafos, cantantes, pintores, bailarinas, compositores... todos ellos amateur, pero que veían en estos hobbys artísticos su forma de escapar de la cotidianidad de la vida como furita, trabajadores a tiempo parcial.
Vamos, que entre tantos "potenciales" artistas me sentí como uno más del grupo, y me dejé embarcar en proyectos imposibles, mientras divagábamos sobre lo divino y lo terrenal del Arte, o nos deleitábamos mirando el calidoscopio formado por los posos de té.
| Comentarios (4) |colores de otoño
Festividad por el día del trabajo, y ocasión perfecta para intentar ver el tan sacralizado cambio de estaciones en Japón. Pensaba hacer algún viaje corto fuera de Tokio para huir de las masas, pero el cansancio me pudo y decidí acercarme con la bicicleta a un famoso jardín muy cerca de donde vivo.

Los jardines Rikugien fueron terminados a comienzos del siglo XVIII, con el objeto de hacer un pequeño guiño a la lírica japonesa. Los jardínes hacen referencia a los 6 principios de composición poética mencionados por el libro chino "Shih-ching" ("Libro de canciones"), que fueron resumidos por Ki no Tsurayuki en tres únicos principios. Aplicables en principio a la composición de waka (poemas de cinco líneas y 5-7-5-7-7 sílabas), más tarde su influencia se convirtió en la regla natural a seguir para cualquier tipo de composición poética japonesa, como por ejemplo choka, tanka, sedoka, renga, haiku... Además, según el folleto facilitado a la entrada, la disposición de todos los elementos del jardín fue cuidadosamente seleccionada para reproducir hasta 88 diferentes paisajes naturales, mencionados en algunos de los más famosos waka. El parque también posee dos hermosos ejemplares de Murasaki Shikibu, una planta de otoño y colores púrpuras, llamada en honor de la escritora responsable del "Genji monogatari", la obra central de la prosa japonesa. En definitiva, una simbiosis perfecta entre lírica y naturaleza.

La eclosión rojiza de los arces todavía no estaba en su punto álgido, lo que no desanimó en absoluto a la gran cantidad de gente que se agolpaba para tomar una foto, más que disfrutar el jardín. Y es que si en un día de diario este jardín invita a la reflexión (poética, por que no) y al sosiego, en un dia como hoy mejor es resguardarse de la marabunta humana, tomar las fotos de rigor, y disfrutarlas una vez en casa.
Malos tiempos para la lírica.
FOTO 1: Vista de la laguna central del jardín.
FOTO 2: Izquierda hojas rojas de arce, derecha Murasaki.
Murasaki, además de un notable apellido, significa púrpura, violeta.
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